The Importance of Ongoing (Permanent) Formation
(En español abajo) Korean translation attached in a separate PDF.
Ongoing (permanent) formation is essential for keeping our Franciscan vocation alive and strong. Initial formation is only the beginning; our Constitutions remind us that formation must continue throughout our lives as an aid to ongoing conversion and to fulfilling our mission in the Church and in society. As Article 44 of the General Constitutions states, ongoing formation helps us listen to the Word of God, reflect on the world in the light of faith, and deepen our Franciscan vocation through the writings of Francis, Clare, and other Franciscan authors—we might say through the Franciscan Intellectual Spiritual Tradition.
What Ongoing Formation IncludesOngoing formation touches four major areas of our Franciscan life:
- Franciscan Topics: Our Rule, Constitutions, writings of Francis and Clare, and Franciscan authors. (Franciscan Intellectual Tradition website)-sign-in required.
- Contemporary Topics: How we live as Secular Franciscans today; Church documents such as Laudato Si’ and The Joy of the Gospel; Apostolic Exhortation Dilexi Te Love for the Poor; Letter on the opening of the 800th Anniversary of the Death of St. Francis
- Prayer: Franciscan prayer, praying with Scripture, and deepening our spiritual life highlighted by devotion to the Eucharistic presence.
- Teaching About the Church: Understanding the Church’s mission, teachings, and life.
Who Forms UsFormation is never the work of one person. It involves: The Holy Spirit, the individual member, the local fraternity, the council, the formation director and team, the spiritual assistant, sponsors (for candidates), and the higher levels of fraternity. Each plays a role in nurturing the vocation of both new and professed members.
What Formation Does for Us
Formation—initial and ongoing—helps us grow in human and Christian maturity, deepens our union with God, strengthens our sense of belonging, and teaches us to rely on the Holy Spirit. It immerses us in fraternity life and helps us follow Christ in the spirit of St. Francis.
The Fruits of Formation
- Growth (We Nourish): We continually nurture our vocation. Even professed members benefit from renewed discernment and reflection.
- Assimilation (We Absorb): Through community life, sharing, and example, we “wrap” one another in the Franciscan charism.
- Integration (We Enter): Franciscan values become part of us—natural, instinctive, lived.
- Ongoing Conversion (We Examine): We recognize our need for renewal, support one another, and recommit ourselves when we falter.
- Transformation (We Are Changed): The ultimate goal of formation is to become more like Christ. Our relationship with God becomes the foundation of our Franciscan life and shapes how we relate to others.
(Refer to Guidelines for Initial Formation in the United States.)
Discussion Questions for Fraternity Use
- Where do you personally seek ongoing formation?
- Which of the four areas of formation (Franciscan, contemporary, prayer, Church teaching) do you feel most drawn to right now?
- How has fraternity life helped you to learn about and live the Franciscan charism?
- What signs of transformation have you noticed in yourself since entering the Order?
- Where do you feel called to deeper conversion at this stage of your vocation?
- How can our fraternity strengthen ongoing formation for both new and long‑professed members?
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Formación 5 de junio 2026
La importancia de la formación permanente
La formación permanente es esencial para mantener viva y fuerte nuestra vocación franciscana. La formación inicial es solo el comienzo; nuestras Constituciones nos recuerdan que la formación debe continuar a lo largo de toda nuestra vida, como ayuda para una conversión permanente y para cumplir nuestra misión en la Iglesia y en la sociedad. Como afirma el artículo 44 de las Constituciones Generales, la formación permanente nos ayuda a escuchar la Palabra de Dios, a reflexionar sobre el mundo a la luz de la fe y a profundizar en nuestra vocación franciscana a través de los escritos de Francisco, Clara y otros autores franciscanos—podríamos decir que a través de la tradición intelectual y espiritual franciscana.
¿Qué incluye la formación permanente?
La formación permanente abarca cuatro áreas principales de nuestra vida franciscana:
• Temas franciscanos: Nuestra Regla, las Constituciones, los escritos de Francisco y Clara, y los autores franciscanos.
• Temas contemporáneos: Cómo vivimos hoy como franciscanos seglares; documentos de la Iglesia como Laudato Si’ y La alegría del Evangelio; Exhortación apostólica Dilexi Te, El amor a los pobres; Carta con motivo del inicio del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco
• Oración: Oración franciscana, orar con la Escritura y profundizar en nuestra vida espiritual, destacando la devoción a la presencia eucarística.
• Enseñanza sobre la Iglesia: Comprender la misión, las enseñanzas y la vida de la Iglesia.
Quiénes nos forman
La formación nunca es obra de una sola persona. En ella intervienen: el Espíritu Santo, cada miembro, la fraternidad local, el consejo, el director y el equipo de formación, el asistente espiritual, los padrinos (en el caso de los candidatos) y los niveles superiores de la fraternidad. Cada uno desempeña un papel en el fomento de la vocación tanto de los miembros nuevos como de los profesos.
Lo que la formación nos aporta
La formación —tanto inicial como permanente— nos ayuda a crecer en madurez humana y cristiana, profundiza nuestra unión con Dios, refuerza nuestro sentido de pertenencia y nos enseña a confiar en el Espíritu Santo. Nos sumerge en la vida fraterna y nos ayuda a seguir a Cristo según el espíritu de San Francisco.
Los frutos de la formación
• Crecimiento (nos nutrimos): Cultivamos continuamente nuestra vocación. Incluso los miembros profesos se benefician de un discernimiento y una reflexión renovados.
• Asimilación (absorbemos): A través de la vida comunitaria, el compartir y el ejemplo, nos «envolvemos» unos a otros en el carisma franciscano.
• Integración (entramos): Los valores franciscanos se convierten en parte de nosotros: naturales, instintivos, vividos.
• Conversión continua (Examinamos): Reconocemos nuestra necesidad de renovación, nos apoyamos mutuamente y renovamos nuestro compromiso cuando flaqueamos.
• Transformación (Somos transformados): El objetivo último de la formación es llegar a ser más semejantes a Cristo. Nuestra relación con Dios se convierte en el fundamento de nuestra vida franciscana y da forma a nuestra manera de relacionarnos con los demás.
(Consulte las Líneas Guías para la formación inicial en Estados Unidos.)
Preguntas para el debate en la fraternidad
1. ¿Dónde busca usted personalmente la formación permanente?
2. ¿Cuál de las cuatro áreas de formación (franciscana, contemporánea, oración, doctrina de la Iglesia) le atrae más en este momento?
3. ¿Cómo le ha ayudado la vida en fraternidad a conocer y vivir el carisma franciscano?
4. ¿Qué signos de transformación ha notado en usted mismo desde que ingresó en la Orden?
5. ¿En qué ámbito se siente llamado a una conversión más profunda en esta etapa de su vocación?
6. ¿Cómo puede nuestra fraternidad fortalecer la formación permanente tanto para los miembros nuevos como para los que llevan mucho tiempo profesos?
Diane F. Menditto, OFSVice Minister, National Fraternity, Secular Franciscan Order USA“Go into the world and proclaim the good news.”National Theme 2025-2028