Formation Friday – What Makes Secular Franciscans Different from Other Catholics? (Part Four) – July 18, 2025

Please share with your local fraternity (en español abajo) Korean translation attached in a separate PDF.

This week we look at Our Franciscan Spirituality

Our Franciscan Spirituality—comes from the spirituality of our founder, St. Francis of Assisi. Franciscan spirituality is incarnational, intensely Eucharistic, and penitential. We often hear the words “crib, cross, and Eucharist” when learning about St. Francis’s spirituality. Francis was in awe of the Incarnation, the Kénosis (self-emptying) shown by God in becoming one of us. His devotion to the Incarnation is most obvious in the recreation at Greccio of the birth of Christ. But it goes much deeper. Francis wanted to imitate Jesus perfectly in all things so that he too would become a son of the Father, so much so that he became known as the “mirror of Christ.”

St. Francis’s constant contemplation of the cross is part of his devotion to the Incarnation. Here is God, who was not only born in a lowly manger, but God who was willing to die the worst, most humiliating death possible so that we could spend eternity with him. In order to imitate this death to self, Francis knew that penance and daily conversion (metanoia) were the only way to the Father. As he prayed on Mount La Verna, he asked two things: one, to let him experience the suffering Christ endured on the Holy Cross and two, for him to experience the love in which He did it. Francis’s prayer was granted as he was imprinted with the wounds of Christ in the Stigmata.

And then, the Eucharist. Jesus is physically present with us every day under the appearances of bread and wine. We hear directly from Francis in the First Letter to the Custodians, “With all that is in me and more I beg you that, when it is fitting and you judge it expedient, you humbly beg the clergy to revere above all else the most holy Body and Blood of our Lord Jesus Christ and His holy names and the written words that sanctify His Body. 3They should hold as precious the chalices, corporals, appointments of the altar, and everything that pertains to the sacrifice. 4If the most holy Body of the Lord is very poorly reserved in any place, let It be placed and locked up in a precious place according to the command of the Church. Let It be carried about with great reverence and administered to others with discernment.”

All of this is wrapped in Sacred Scripture. Francis gives us our spiritual focus. He lived by the words of the Gospel, and we imitate him in our reading and praying of and living out the gospel.

Rule Article 4. “The rule and life of the Secular Franciscans is this: to observe the gospel of our Lord Jesus Christ by following the example of Saint Francis of Assisi, who made Christ the inspiration and the center of his life with God and people6. Christ, the gift of the Father’s love, is the way to him, the truth into which the Holy Spirit leads us, and the life which he has come to give abundantly7.
Secular Franciscans should devote themselves especially to careful reading of the gospel, going from gospel to life and life to the gospel8.”

Article 5. Secular Franciscans, therefore, should seek to encounter the living and active person of Christ in their brothers and sisters, in Sacred Scripture, in the Church, and in liturgical activity. The faith of Saint Francis, who often said “I see nothing bodily of the Most High Son of God in this world except his most holy body and blood”9, should be the inspiration and pattern of their eucharistic life.“

Article 8. As Jesus was the true worshipper of the Father, so let prayer and contemplation be the soul of all they are and do14. Let them participate in the sacramental life of the Church, above all the Eucharist. Let them join in liturgical prayer in one of the forms proposed by the Church, reliving the mysteries of the life of Christ.”

For discussion or to answer in your journal.

+What is the center of your Franciscan prayer life? How does this compare to Francis’s example?
+After reading the articles of our Rule that talk of our Franciscan spirituality, what might you want to work toward changing or improving how you pray each day?
+The Mass, the Gospel, the Liturgy of the Hours—reflect on how each of these fits into your prayer life. Share (or make note) of how they affect your relationship with Jesus and with others.

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Formación 18 de julio 2025 (Comparta con su fraternidad local)
¿Qué hace que los franciscanos seglares sean diferentes de otros católicos? (Cuarta parte)

Esta semana nos fijamos en Nuestra Espiritualidad Franciscana

Nuestra Espiritualidad Franciscana —viene de la espiritualidad de nuestro fundador, San Francisco de Asís. La espiritualidad franciscana es encarnacional, intensamente eucarística y penitencial. A menudo escuchamos las palabras “pesebre, cruz, y eucaristía” cuando aprendemos sobre la espiritualidad de San Francisco. Francisco estaba asombrado por la Encarnación, la Kénosis (desprendimiento de sí mismo) mostrada por Dios al convertirse en uno de nosotros. Su devoción a la Encarnación es más evidente en la recreación en Greccio del nacimiento de Cristo. Pero va mucho más profundo. Francisco quiso imitar perfectamente a Jesús en todas las cosas para que él también se convirtiera en hijo del Padre, tanto que llegó a ser conocido como el “espejo de Cristo.”

La constante contemplación de la cruz de San Francisco es parte de su devoción a la Encarnación. Aquí está Dios, que no solo nació en un pesebre humilde, sino que estuvo dispuesto a morir de la peor y más humillante muerte posible para que pudiéramos pasar la eternidad con él. Para imitar esta muerte a sí mismo, Francisco sabía que la penitencia y la conversión diaria (metanoia) eran el único camino hacia el Padre. Mientras oraba en el monte La Verna, pidió dos cosas: una, que le permitiera experimentar el sufrimiento que Cristo soportó en la Santa Cruz y dos, que experimentara el amor con el que lo hizo. La oración de Francisco fue concedida ya que estaba impreso con las heridas de Cristo en los Estigmas.

Y luego, la Eucaristía. Jesús está físicamente presente con nosotros todos los días bajo las apariencias de pan y vino. Escuchamos directamente de Francisco en la Primera Carta a los Custodios: “Con todo lo que hay en mí y más os ruego que, cuando os convenga y lo juzguéis conveniente, supliquéis humildemente al clero que reverencie sobre todas las cosas al santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo y Sus santos nombres y las palabras escritas que santifican Su Cuerpo. 3 Deben tener como preciosos los cálices, los corporales, los arreglos del altar y todo lo que pertenece al sacrificio. 4 Si el santísimo Cuerpo del Señor está muy pobremente reservado en algún lugar, que sea colocado y encerrado en un lugar precioso según el mandato de la Iglesia. Que se lleve con gran reverencia y se administre a otros con discernimiento.”

Todo esto está envuelto en la Sagrada Escritura. Francisco nos da nuestro enfoque espiritual. Vivió de acuerdo con las palabras del Evangelio, y nosotros lo imitamos en nuestra lectura, oración, y vivencia del evangelio.

Regla Artículo 4. “La Regla y la vida de los Franciscanos seglares es ésta: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres6.
Cristo, don del amor del Padre, es el camino hacia Él, es la verdad en la cual nos introduce el Espíritu Santo, es la vida que Él ha venido a dar abundantemente7.
Los Franciscanos seglares dedíquense asiduamente a la lectura del Evangelio, pasando del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio8.

Artículo 5. Los Franciscanos seglares, pues, busquen la persona viviente y operante de Cristo en los hermanos, en la Sagrada Escritura, en la Iglesia y en las acciones litúrgicas. La fe de San Francisco que dictó estas palabras: “En este mundo nada veo corporalmente del mismo Altísimo Hijo de Dios sino su santísimo cuerpo y sangre”9, sea para ellos inspiración y guía de su vida eucarística.

Artículo 8. Como Jesucristo fue el verdadero adorador del Padre, del mismo modo los Franciscanos seglares hagan de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar14.
Participen de la vida sacramental de la Iglesia, especialmente de la Eucaristía, y asóciense a la oración litúrgica en alguna de las formas propuestas por la misma Iglesia, reviviendo así los misterios de la vida de Cristo.

Para platicar o para responder en su diario.

+¿Cuál es el centro de su vida de oración franciscana? ¿Cómo se compara esto con el ejemplo de Francisco?
+Después de leer los artículos de nuestra Regla que hablan de nuestra espiritualidad franciscana, ¿en qué le gustaría trabajar para cambiar o mejorar su forma de orar cada día?
+La Misa, el Evangelio, la Liturgia de las Horas: Reflexione sobre cómo cada uno de estos encaja en su vida de oración. Comparta (o tome nota) de cómo afectan su relación con Jesús y con los demás.

 

Diane F. Menditto, OFS
Vice Minister, National Fraternity, Secular Franciscan Order USA
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Juan de Padilla